Polarización

Para el filósofo holandés Bart Brandsma, no se necesita un conflicto real, sino sólo una imagen del enemigo para impulsar la polarización. Desarrolló un esquema para describir la polarización que identifica tres mandamientos y cinco «roles».

Los tres mandamientos: – La polarización es una mentalidad pura, una construcción de pensamiento – Necesita constantemente nuevo combustible, nuevos límites – Es un sentimiento visceral que no puede ser explicado racionalmente

Los cinco rollos: Siempre hay líderes de opinión, los llamados «empujadores», que se movilizan contra los «otros». «Empujadores» son personas que agitan emocionalmente a sus seguidores y así provocan divisiones sociales y contramovimientos. Estos «empujadores» están convencidos de que su punto de vista es el único verdadero y sus seguidores – el «ensamblador» – se dejan llevar por los «empujadores», pero rechazan cualquier responsabilidad. Los medios de comunicación refuerzan esta dinámica con reportajes unilaterales y sensacionalistas, de modo que el medio de la sociedad («el Silencioso»), donde la vida social real tiene lugar día tras día, normalmente no se escucha. Los «constructores de puentes» se posicionan visiblemente entre los dos grupos, actúan como mediadores entre los diferentes «empujadores» y tratar de mantener la sala para el debate. Con el aumento de la polarización social, el centro se hace más pequeño. Los procesos de negociación se paralizan y los partidarios se vuelven más importantes. Los que no se asignan a ningún lado y no están representados en el centro independiente está en peligro de convertirse en el «chivo expiatorio» de los dos grupos polarizados.

Ilustración del libro «Polarización – Entendiendo la dinámica de nosotros contra ellos» de Bart Brandsma
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